sábado, 8 de septiembre de 2007

Fetiche

Creo que no soy la única que se siente curiosa, atraída u obsesionada de cierta manera por el trasero de los hombres... Seamos honestas: es lo primero que le miramos después de la cara. En general los machos tienen esta parte del cuerpo bien desarrollada y provoca suspiros lujuriosos en las féminas (incluyéndome), pero hay algunas que les avergüenza admitirlo. Para aquellas, debo decirles que es completamente normal, y es típico de nosotras. Se ha comprobado que en un 80% las mujeres se fijan mucho en esta zona.
Hay una contra parte en todo este asunto y que perjudica a ambos sexos y es la moda actual que usan los varones hoy en día. Me refiero a la de usar los pantalones a la mitad de las nalgas, mostrando su ropa interior, que en algunos casos, presenta variedades no muy agradables a la vista (hoyos, manchas, etc.). Si de verdad un hombre, al andar por la vía pública pretende conquistar señoritas a su paso, lo único que logra es espantarlas. Si tú, macho recio, tienes un culo de buena calidad, ¿porqué lo ocultas de esa manera de tan poco gusto?.
Claro que hay excepciones, como los que usan pantalones apretados que resaltan esta área y es imposible no dejar de mirarles su potito...
En realidad, no solo se necesita un buen traste, sino que también hay que saber caminar con este accesorio, como saber mover las caderas adecuadamente para resaltar la zona de discusión.
La verdad es que yo lo considero algo sano... raro sería que me obsesionara con la parte delantera, que ya sería considerada a estas alturas como demente sexual, así que mi conciencia queda limpia.